viernes, 10 de junio de 2011

La historia más triste del mundo

La historia más triste del mundo es aquella que vive un corazón cuando el amor se ve rebasado por un millón de cosas que me resulta imposible nombrar. La historia más triste del mundo por lo general comienza como la más bella, "Érase una vez..." lo que difiere, por supuesto, es el final, de hecho, es que tiene un final. Y si, sé muy bien que todo tiene un final, pero en presencia del amor el cuento parece eterno, renace en nuevos corazones y se vuelve como aquel mágico libro "una historia sin fin". Cuando el amor escondido y asustado tras la cortina de la duda decide marcharse, todo ha llegado a su final, con el paso del tiempo los buenos recuerdos quedarán sepultados bajo todo lo que oscureció la primavera y todos querrán entonces olvidar.

No estoy preparado para el final, no estoy preparado para cerrar los ojos y dejar de ver mis sueños a tu lado, tanto se resisten mis propios ojos que al querrer cerrarlos inundan todo alrededor, pero quizá jamás estaré preparado, porque no deseaba un final. Las cosas son así, ya no soy, ya no eres, ya no somos, y no hay manera de volver atrás. Dejaré para ti una oración en las estrellas, una canción en la luna y en las nubes un lecho, dejaré a tu servicio una caricia en el aire, fortaleza en las montañas, vida y frescura en el agua. Dejaré para ti, contigo, todo lo bueno que te pertenece, para que al despedirnos camines hermosa y segura como tú eres. Dejaré para ti, en un rincón este amor para que te recuerde que así como fuiste amada, volverás a serlo y cada vez será mejor.

jueves, 9 de junio de 2011

Estar

Por qué yo estoy aquí todo el día, porque a mi no tienes que extrañarme, porque incluso estoy tanto que llegas a cansarte, porque ves casi todos mis momentos de tristeza, porque de cerca resalta el lado oscuro, porque nos sabemos la rutina diaria, porque vamos juntos a todas partes, por eso piensas que estas conmigo, pero estar es algo mucho más grande y fuerte, es algo diferente, estar es conocer y responder, es intentar comprender, es regalar de corazón un momento en calma, sin prisa, estar es proponer, es interesarse por lo que parece obvio, es preguntar, es pintar en las paredes la presencia, estar es poner magia en todas las caricias, es reconocer, es dar paso a la posibilidad que aun tan cerca no haya encuentro y entonces procurar que eso cambie, es mirar profundamente, es aguardar en silencio, y saber hacer preguntas, es dibujar en el tiempo una marca que detuvo la soledad por un breve instante. Estar es algo que poca gente sabe hacer, otros tantos tienen la idea pero les gana el miedo, muchos más se dicen sin tiempo, y yo, no soy el único que lo deseo, estar y que por fin alguien esté.

martes, 7 de junio de 2011

Aquella noche

Mi corazón latía tan fuerte que sacudia la cama como si debajo de mi hubiese un fuerte sismo, podía sentir mi pecho como una puerta ante la desesperación de un amante golpeando con apuro para encontrarse con su amada, quizá incluso para salvarle la vida. Latía tan fuerte que podía sentir como hacía correr mi sangre a toda velocidad provocando dentro mío un incontrolable fuego, el centro de la tierra era entonces mi interior, podía escucharlo retumbando en mis adentros y haciendo eco en las paredes de la habitación, quemaba al punto de evaporar las lágrimas incluso antes de salir, poco a poco me estaba convirtiendo en cenizas, poco a poco me consumía y yo sin poder si quiera despedirme, hubiese querido detenerlo, pedirle una pausa para respirar y quizá una brisa de aire fresco me hubiese devuelto la vida, pero nada sucedió. Cuando finalmente abrí los ojos estaba al borde de una nube, ya no sentía aquel fuego, ya no había ruido alguno, nada temblaba ni ardía, todo había terminado aquella noche.
Me pregunto esta tarde si estará aquí la historia de mi vida, me respondo que no. Sin embrago, entiendo también que estan dibujados mis fantasmas reiterativos con mucha claridad, ese miedo padre de muchos de mis errores, esa duda que suele ir acompañada de la certeza de lo que no será. No podemos adivinar el futuro, pero podemos tener idea del mismo al ver las señales del presente, y pobre ciego aquel que dice jamás haberse dado cuenta de lo que venía, pobre afortunado que no se preparó para la tormenta pero tampoco la sufrió cual muerte anunciada. Por qué serán más fáciles de preveer las cosas malas, será porque las buenas no suelen ser tan puntuales e inminentes, el bien tiene por apellido la sutileza de pasar desapercibido, el mal en cambio es escandaloso y se da a notar con gritos y estruendo.

Mi vida es la de muchos, la de unos cuantos, la de pocos o sólo la mía, mi vida es un eterno sube y baja, el péndulo perpetuo imposible en las leyes de la física, y es asombroso encontrar orden en aquello que no parece detenerse, en una vida cuya constante es el cambio. Ayer era un hombre sin tiempo para nada, hoy soy un hombre al que el tiempo ha llegado a estorbarle, ayer era la piñata de una fiesta enmedio de mucha gente, hoy soy el que pasa horas enteras con su sola mente, ni hablar de mañana, pues tengo una visión de ensueño aun borrosa, lo que deseo se disuelve en la realidad que se avecina, que me acecha y me advierte usar paracaídas o hacerme maestro en la caída libre.

Yo soy un deseante, un esperador, si eso, aunque no exista la palabra, soy un esperanzado soñador, soy el que toca entre ratos a tu puerta esperando un día respondas, soy un ave-nturero, soy una botella en el mar con una nota dentro para ti, soy el que desea descubrirse en tus ojos brillando como lucero de la mañana, soy una completa telaraña. Más allá de lo que he sido, soy y seré, sé que estoy aquí escribiendote, esperando que en el momento en que me leas no dudes en responder.

viernes, 3 de junio de 2011

A ti

A ti que estas detrás del monitor, a ti que tal vez ni siquiera me conoces, a ti que ciertamente me conoces y por eso estas aquí siendo parte de este encuentro virtual. A ti que te levantas cada día, que das algo por la vida, que caminas y respiras, a ti que seguramente amas, porque todos amamos sin remedio. A ti que por casualidad me has encontrado, escribiendote estas palabras a ti. A ti que sonries, que abrazas, que besas, que disfrutas, a ti que lloras, que gritas y te enojas, que también sufres. A ti quisiera decirte muchas cosas, quisiera sentarme una tarde en un café con tu presencia y mirarnos a los ojos, conocernos más y mejor, escucharte, comprenderte. A ti te agradezco que existas y que te aparezcas por aquí, porque sin saberlo eres la razón de mi existencia, la razón del esfuerzo de cada día que decido compartir una idea, compartirte una idea a ti. A ti que quizá hoy tienes una mal día, o mejor aun que has despertado con el viento a favor, a ti que hoy decidiste cambiar, a ti que quieres hacerlo mejor cada día, a ti que aprendes, que creces, a ti que quizá mis letras te han servido de algo, a ti que te he hecho enojar, a ti con quien comparto lo dual de mi persona, mis tristezas, mi alegria, a ti que sabes que no soy un genio tecnológico, a ti que sabes bien que sólo estoy aquí porque te necesito, porque tú eres el eco de mi voz, porque no es casualidad este encuentro, porque todo es posible y quizá un día nos de para encontrar de frente nuestras sonrisas, a ti que muchos días sientes que no te conoces, que no te entiendes, que no sabes por qué haces lo que haces, a ti que te sientes solo algunas veces, que te sientes diferente, a ti que a veces ries con amigos y sientes que la vida es una fiesta, a ti que te has perdido y encontrado mil veces cada día. A ti te dedico lo que soy, a ti te agadezco que te encuentres de aquel lado leyendo mis palabras, palabras que escribo para ti en el silencio de una solitaria habitación.

Atte.

Tu amigo

Viajero Encerrado

jueves, 2 de junio de 2011

Yo no sé cantar, pero...

¿Te he dicho corazón cuánto la amo?
pero que tonto soy si tú lo sabes,
si en ti refleja la luz de su mirada,
si en tus paredes hacen eco sus palabras.

¿Te he hablado corazón de lo que siento?
pero qué digo si tú bien lo sabes todo,
si es en tu amor que ella ha encontrado el modo,
para grabar la historia de sus besos.

¿Alguna noche corazón le has llorado?
No me respondas si yo sé que la has amado,
ya comprendo corazón que en las estrellas
brilla tu amor corazón sólo por ella.

Tú eres testigo corazón, grítale fuerte
cuando en mi pecho ella pose su cabeza,
hablale a su razón, a su alma y a su mente,
déjale claro corazón lo que tú sientes.




Yo no sé cantar, pero viviré para cumplirte mis promesas, para amarte, para darte cada noche un beso y sostenerte entre mis brazos. Yo no sé bien a veces cómo hablar, o quizá cuando callar, pero decidido estoy a encontrar el modo de llegar hasta donde sea necesario para que te sientas segura y amada a mi lado. Espero sepas claramente que ésta, como todas, es otra manera de intentarlo.
Tantas veces me has visto llorar este roto corazón, otras tantas buscan mis ojos perdidos la ilusión que se fugó con el dolor, y cuando me voy te pierdo y me pierdes de vista, y solía regresar por breves pausas para amarte, pero hoy algo pasó y volvímos a quebrar el nombre que nos une, ver a nuestros corazones partir de este amor me hace recordar a las valientes águilas que en pos de la renovación se arracan el pico para ver nacer uno nuevo, mejor, más eficiente. No sé si seremos capaces de renacer, no sé si el tiempo y la breve distancia nos de ventaja y sea posible comenzar de nuevo, reiniciar, dejar átrás lo que duele de nuestra historia, creo dentro de mí que eso sólo sucederá si hemos aprendido la lección, si los dos sabemos lo que nos llevó al final, y si al mirarnos nuevamente nos enamoramos. Es un riesgo a correr, pues no sabré si mañana vas a necesitar mi abrazo como yo hoy necesito el tuyo, no sé si te quedarán fuerzas para luchar, no sé si las mariposas volverán a los estómagos y los relámpagos saldrán de nuestros pechos haciendo ruido y destellando la luz de los que aman. No sé lo que viene, pero siempre ha sido mi premisa intentarlo de todas las maneras posibles.