lunes, 7 de noviembre de 2011

De lo que estoy siendo

En el azul del mar hay miles de colores, más que los cientos de tonos de verdes que podemos contar en un paisaje de campo. Las nubes, en su siempre continuar crean a su paso millones de efímeras formas. Ningún camino es el mismo al regresar, pues nuestro andar, el paso puesto en esa tierra ya la ha modificado. Decidme entonces, en ese mundo de formas, colores, posibilidades y transformaciones, por qué he de ser yo el mismo cada día; por qué se me ha de cuestionar un cambio de opinión, un aprendizaje o incluso la renuncia a lo antes adoptado. Yo soy el mar, el campo, las nubes y el camino. Soy las aves, las hojas, los peces, el viento mismo. Soy la laguna y la pradera, soy la meseta y la montaña, soy el río y a mi paso esculpo rocas y soy a la vez, la roca que esculpo. Hoy me miro en este paso, en un ir y venir sin contemplar fracaso, pues cada intento es un logro en el nutrir de mi alma, no busco la eterna calma, sino el bailar de mi fuerza en comunión con el silencio que susurra en el lado oscuro de mi pecho. Dejo aquí la orquídea que he robado, dejo una vela encendida pretendiendo ser incendio, dejo la telaraña en mi conciencia y el clamor de un vaso medio lleno.

viernes, 28 de octubre de 2011

De un pueblo...

La fiesta sabe, el dolor se escucha, la música pasa caminando y los niños levantan las manos para saludarla, un marco de madera invadido de polilla baila al sonido de un plato de mole, nada parece estar en su lugar y, sin embargo, todo se acomoda. Una certera calma resuena estruendosamente en el palpitar de las mentes sabias.. "Que se detenga todo, paren la música, alto a la fiesta" ... y con pausa automatica nos deleitamos en lo inmovil de un silencio que nos provee de vida y descanso. Nunca antes la muerte supo a gloria, nunca antes la paz se escondio bajo tierra. Ahora si los pueblos que lloran el nacimiento y celebran la partida son comprendidos, ahora si la tierra es el espacio de encuentro, lo mismo de demonios que de ángeles y santos, todos viviendo en el espacio de lo humano, todos convergen y se mueven a un ritmo constante, acompasado, inigualable, taciturno y a ratos explosivo... Nada estoy diciendo, sólo la tradición de un pueblo que no tiene territorio, que sólo es pueblo, que se mueve con el viento y nos alcanza a todos, nos regala su gentilicio como etiqueta necesaria, todos somos de ahí aunque nadie lo sepa. Cuando sale el sol, cada sitio vuelve a ser el mismo.

martes, 18 de octubre de 2011

Confesiones

Soy el mar de noche y por la madrugada un brillo alcanza mis aguas... soy viento que viaja y atraviesa con deseo, soy fuego cautivo que conforta sin quemar, soy riesgo de desastre, soy un alma que parte de la nada infinita en que me encuentro cuando la soledad me canta y dentro de mí siento el ir y venir de un colibrí que habita en mi pecho, el acelerar de sus alas marca el ritmo de mi corazón cuando me encuentro en la entrada de un camino con corazón, yo quiero seguir sin reservas este deseo infinito que en mente y alma me dice que he sido bendito con el conceder de un Dios que me ha escuchado y ahora, probando mi voluntad me ofrece el regalo que con la voz de mi pecho he clamado... A esa luz le suplico que me ilumine el camino para seguir con paso de amor la ruta que me permita contemplar el bello paisaje que ha sido mi regalo... Cierro mis ojos un momento, pongo mis manos en ellos, abro poco a poco mis dedos para que la luz toque mis párpados y con un suspiro en puerta abriré los ojos para mirar y más allá de eso para contemplar la montaña sagrada que frente a mi se ha posado, atravesando un fresco lago llegaré hasta las faldas y me dispondré a subir hasta la cima de un amor creado desde siempre.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El regreso de la noche

Siempre dejamos un espacio para respirar.

Se despierta la noche en las venas del dragón, renace el viento y aletea en sus poros la verdad. Un sonoro baile le invade y se plantea necesario, para muchos es la historia de nada.

Sólo verán el sol azul los que venzan el entendimiento.


Flota en el aire un terreplen, el mar se vierte en la sombra del hombre aquel que despide a la luna. te liberaste del ardor de las cadenas que marcaban tu condena en un mundo que no es más tuyo, te hiciste polvo y venciste al fuego, volaste lejos y yo te siento. Vienes de día, llueves el gozo de libertad y sufres por lo que parece perdido. Eres la luna de madrugada, un alto sol, una alborada, eres la sangre de los divinos, en tu alma corre hiero y platino, llenas las nubes con tu mirada, de agua que corre por las cascadas.

viernes, 5 de agosto de 2011

Demasiado que decir...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Una caída

De pronto me invade el deseo de levantar una muralla alrededor de mi cama, me quedo ahí, indefenso ante tu aparente optimismo, no logro comprender, volteo a todas partes y me doy cuenta que he resbalado unos cuantos metros, no caí hasta el fondo pero aun así duele, reviso las heridas, unas nuevas y dos o tres viejas cicatrices abiertas, algunas más que no terminaban de sanar han sufrido repercusiones. Debo detenerme a limpiarlas, debo poner atención para identificar la razón de la caída, empiezo a inspeccionar pero aun con el dolor en vivo no logro ver más allá, además, los metros perdidos me han restado luz, así que estoy un poco a oscuras, debo buscar una luz que me muestre el panorama para hacer todo lo necesario antes de continuar... respiro, debo detenerme un momento, cierro los ojos, voy cobrando aliento, continuaré cuando sea prudente...

jueves, 14 de julio de 2011

Una tarde cualquiera

Miro las nubes pasar, me pregunto a dónde van, si llegarán... siento al viento correr y no consigo su prisa comprender, incluso sé que la tierra bajo mis pies, con toda su solidez, se mueve muy a su paso, el agua, las aves, los perros, los cometas, todos parecen tener una razón para moverse, para seguir adelante, nada se queda para siempre en un lugar... yo quisira saber si cada hoja que cae lleva una ruta o sólo se entrga a los brazos del viento que la hace bailar... yo quisiera conocer la respuesta a la pregunta del destino, del camino, de la meta; yo quisiera encontrar bajo mi cama el mapa que he perdido hace algunas noches con la luna, quisiera descubrir si caminar así, sin comprender a dónde voy o la razón por la que voy, me hará llegar tarde o temprano, si es que acaso se trata de llegar o solamente de recorrer... mientras tanto respiraré aliviando de no poder detenerme, pues ni las piedras, ejemplo mismo de la no vida, paran su curso, aun ellas caminan, construyen... así que, aun siendo yo una piedra, me dirijo a algún lugar y algo he de lograr.