lunes, 21 de noviembre de 2011

Un momento

Tengo tantas letras como palabras atrapadas en mis manos, en mi garganta siento una avalancha cautiva por el último resquicio de cordura que le queda a mi ser. Tengo en mi pecho un sentimiento sin nombre, resultado del encuentro de tanto sentir, tanto pensar, tanto que termina siendo nada, una tremenda nada que me deja lleno de vacio, ese espacio donde resuena la música, donde nada cabe, porque está lleno de algo sin sentido, sin color, sin textura, algo que no puedo ver y a la vez no puedo ignorar, tan grande que ocupa mi vida entera. En el camino de resignificar este es el momento de riesgo donde perdemos el sentido de todo, ese momento en que la vida pende de un hilo, donde la sonrisa se pierde junto con la mirada que se dirije a lo inexistente. El momento en la oscuridad es necesario para reconocer la luz. Y un par de ángeles me han mirado ahora dándome la clave para lo que sigue.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Declaración de mi humanidad

A veces se me olvida cómo son las cosas, a veces una luz me deslumbra y me impide ver, yo creí que era el sol, pero dos pasos atrás pude ver ese gran reflector que construí yo mismo. Esta noche, ciego, atontado por una droga que vive en mi espiritu, carente de fuerzas y perdido en el bosque de unas ilusiones que he dejado de sentir mías, así, mal herido, respiro; algo deben dejarme los años, ya no puedo hacer lo mismo que hacia antes, ahora seré yo el dueño de mi caballo. Desde aquí, desde este rinción donde siempre he viajado, buscaré refugio en mi guarida, iré a un lugar lleno de pingüinos, me recostaré en el hielo hasta que mi corazón grite de dolor. Esta vez dejaré que duela, aun siendo fuerte puedo sentir, y siento, siento que la vida se detiene y un dolor que nace de la tierra me atraviesa entero. Aquí me quedaré, mirando mi dolor, asumiendolo como es, sintiendo como toca hasta el último de los dedos de mis pies, viviendo esta forma de morir, perdiendo... A todos los que ven virtud en mí les digo, que este soy yo, completo, humano, errante, sensible, herido, y hoy me daré permiso de caer. Si, soy luz y como todos sabemos, toda luz tiene su sombra... así que me quedo aquí mientras pasa la tormenta, y sentiré... y responderé con la verdad, y perderé la calma, y lloraré, quizá hasta consiga gritar... y cuando mi alma esté sana de nuevo, volveré, brillaré, soñaré... primero, pongamos fuera este dolor. Yo soy, y me duele.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Abrazo de viento

En la noctura visión de un sueño se encuentra la razón de mi desvelo, en el oleaje del mar ardiente podrás ver mi pasión latente... Yo no predico más allá de lo que creo, ni creo por siempre lo mismo. Me transformo y renazco cada tanto, para seguir en el mundo caminando. De borroso rostro es mi destino, de sangre fria mi coartada, de dulce contenido mi mirada, pues asesino soy de la nada. He venido a pescar en el desierto, de aire una caricia y en el viento, un abrazo que perpetre mis sentidos, que colme mi razón y deje a su paso un alarido. No soy yo un atleta, ni guerrero, no soy vencedor de mil batallas, sólo soy algo más que dos canallas que roban a la vez un corazón. Soy un jugador que en el casino, todo apuesta a un número que pierde, pues no es razón del azar lo que predice, como no es fácil pensar cuando la sangre hierve. Forastero de mis ojos siempre he sido, encantado de sonrisa, Dios de nadie, entregado a una vida que sucede cada día y su alma me regala con el baile. Nado en el púrpura de la sabiduría, de una niña que en mis ojos pinta y juega, de magia veo el mundo aunque en mi vida, siempre diga mi juez que voy a ciegas. Me despido ahora de este rato, en que entrego a mis signos un retrato del amor que acontece en la pradera de mi invierno y lo vuelve primavera. Sin sentido escribo para quien entiende, el tunante andar que traen las flores, al pasar días y años en maceta, cuando el campo las reclama con el grito de los grillos y las aves. Nada rima en mis palabras, nada suena, nada sabe, nada huele, ni enevena, nada siente un hombre anestesiado, que a su vida le cortó las venas.

lunes, 7 de noviembre de 2011

De lo que estoy siendo

En el azul del mar hay miles de colores, más que los cientos de tonos de verdes que podemos contar en un paisaje de campo. Las nubes, en su siempre continuar crean a su paso millones de efímeras formas. Ningún camino es el mismo al regresar, pues nuestro andar, el paso puesto en esa tierra ya la ha modificado. Decidme entonces, en ese mundo de formas, colores, posibilidades y transformaciones, por qué he de ser yo el mismo cada día; por qué se me ha de cuestionar un cambio de opinión, un aprendizaje o incluso la renuncia a lo antes adoptado. Yo soy el mar, el campo, las nubes y el camino. Soy las aves, las hojas, los peces, el viento mismo. Soy la laguna y la pradera, soy la meseta y la montaña, soy el río y a mi paso esculpo rocas y soy a la vez, la roca que esculpo. Hoy me miro en este paso, en un ir y venir sin contemplar fracaso, pues cada intento es un logro en el nutrir de mi alma, no busco la eterna calma, sino el bailar de mi fuerza en comunión con el silencio que susurra en el lado oscuro de mi pecho. Dejo aquí la orquídea que he robado, dejo una vela encendida pretendiendo ser incendio, dejo la telaraña en mi conciencia y el clamor de un vaso medio lleno.

viernes, 28 de octubre de 2011

De un pueblo...

La fiesta sabe, el dolor se escucha, la música pasa caminando y los niños levantan las manos para saludarla, un marco de madera invadido de polilla baila al sonido de un plato de mole, nada parece estar en su lugar y, sin embargo, todo se acomoda. Una certera calma resuena estruendosamente en el palpitar de las mentes sabias.. "Que se detenga todo, paren la música, alto a la fiesta" ... y con pausa automatica nos deleitamos en lo inmovil de un silencio que nos provee de vida y descanso. Nunca antes la muerte supo a gloria, nunca antes la paz se escondio bajo tierra. Ahora si los pueblos que lloran el nacimiento y celebran la partida son comprendidos, ahora si la tierra es el espacio de encuentro, lo mismo de demonios que de ángeles y santos, todos viviendo en el espacio de lo humano, todos convergen y se mueven a un ritmo constante, acompasado, inigualable, taciturno y a ratos explosivo... Nada estoy diciendo, sólo la tradición de un pueblo que no tiene territorio, que sólo es pueblo, que se mueve con el viento y nos alcanza a todos, nos regala su gentilicio como etiqueta necesaria, todos somos de ahí aunque nadie lo sepa. Cuando sale el sol, cada sitio vuelve a ser el mismo.

martes, 18 de octubre de 2011

Confesiones

Soy el mar de noche y por la madrugada un brillo alcanza mis aguas... soy viento que viaja y atraviesa con deseo, soy fuego cautivo que conforta sin quemar, soy riesgo de desastre, soy un alma que parte de la nada infinita en que me encuentro cuando la soledad me canta y dentro de mí siento el ir y venir de un colibrí que habita en mi pecho, el acelerar de sus alas marca el ritmo de mi corazón cuando me encuentro en la entrada de un camino con corazón, yo quiero seguir sin reservas este deseo infinito que en mente y alma me dice que he sido bendito con el conceder de un Dios que me ha escuchado y ahora, probando mi voluntad me ofrece el regalo que con la voz de mi pecho he clamado... A esa luz le suplico que me ilumine el camino para seguir con paso de amor la ruta que me permita contemplar el bello paisaje que ha sido mi regalo... Cierro mis ojos un momento, pongo mis manos en ellos, abro poco a poco mis dedos para que la luz toque mis párpados y con un suspiro en puerta abriré los ojos para mirar y más allá de eso para contemplar la montaña sagrada que frente a mi se ha posado, atravesando un fresco lago llegaré hasta las faldas y me dispondré a subir hasta la cima de un amor creado desde siempre.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El regreso de la noche

Siempre dejamos un espacio para respirar.

Se despierta la noche en las venas del dragón, renace el viento y aletea en sus poros la verdad. Un sonoro baile le invade y se plantea necesario, para muchos es la historia de nada.

Sólo verán el sol azul los que venzan el entendimiento.


Flota en el aire un terreplen, el mar se vierte en la sombra del hombre aquel que despide a la luna. te liberaste del ardor de las cadenas que marcaban tu condena en un mundo que no es más tuyo, te hiciste polvo y venciste al fuego, volaste lejos y yo te siento. Vienes de día, llueves el gozo de libertad y sufres por lo que parece perdido. Eres la luna de madrugada, un alto sol, una alborada, eres la sangre de los divinos, en tu alma corre hiero y platino, llenas las nubes con tu mirada, de agua que corre por las cascadas.